Ya que era domingo, aprovechamos para ir al famoso rastro de Santa Cruz de Tenerife, cerca del mercado.
No es como el mercadillo de aquí, allí, aunque también hay ropa, destaca sobre todo la variedad de -instrumentos u cosas- de segunda mano.
No compré nada, y es que hay que tener dotes para -regatear-, cosa de la que carezco. Pero vamos, encontrabas desde bolsos a 1€, hasta cisternas de water, vídeos VHS, botas usadas, monedas, etc; una locura para coleccionistas y no coleccionistas.
Ya que estábamos, entramos al mercado para ver qué se ofrecía por estas tierras, llevándonos ademas de frutas exóticas (ver fotos), comida preparada -típica- (conejo con sarmorejo, atún encebollado, etc.) que comeríamos en un parquecillo.
Tras aquello, fuimos a la otra famosa playa, la única blanca por el norte, llamada Playa de las Teresitas; la verdad que de apariencia impecable. Aun habiendo arenita, nosotros siempre buscamos rocas, así que nos adentramos en unas al final de dicha playa.
Se veía como la lava en su momento descendió de entre las montañas; eso sí, advierto, había mucho rabito suelto, jaja. Y es que los chicharreños (hombres, que no mujeres) son muy, muy metrosexuales y descarados. Morenitos de piel, apretados y sin cortes. Siempre lucen un mini bañador, o sin bañador (bueno, es la impresión que me he llevado :P)
Subimos por los montes del Parque Natural de Anaga buscando el Mirador del Inglés, como nos recomendaba el itinerario de "Conoce Tenerife en 3 días" (aunque ya llevábamos más días, jaja), desde donde veríamos las Islas vecinas.
Quizás otro día hubiéramos disfrutado más, pero vamos, en nuestro caso conforme ascendíamos por aquella curvosa carretera, las nubes se oscurecían y la temperatura bajaba. ¡Descubrí de donde nacen las nubes! ¡De esos montes seguro! (ver fotos). Así que desde el mirador poco o nada vimos, ni desde ese, ni desde otros muchos que te encontrabas.
Descendimos dirección barranco de Taganana hasta una playa que también mencionaba el itinerario, famosa para los surfistas: Los Roques.
Era bonica, aunque yo estaba helada (a pesar de que la temperatura conforme descendíamos iba subiendo algo); menos mal que me eché el traje de neopreno (corto) y fui capaz de bañarme y juguetear un poco con las olas :)
De vuelta entre curvas hasta el apartamento. Otro agotador día menos.

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