Los preparativos
Tras mirar en muchas, muchas webs, al final la compra fue en www.tubillete.com; vuelo + apartahotel por 300€ cada uno (régimen de solo alojamiento). Para ser en los meses de julio-agosto me dí por más que satisfecha. Sobre todo porque en las pocas empresas de viajes a las que nos habíamos acercado pedía 900 o 1000€ (ambos).
Volamos con AirEuropa, que no es una 'lowcost' por lo que nos permitieron una maleta grande por persona sin coste extra (tanto la ida como la vuelta) y nos alojamos en Apartamentos La Calabera, en el Puerto de la Cruz. Yo prefería uno en Los Realejos, un pueblecito cerca del Puerto de la Cruz, llamado Panoramical Garden (tan solo por lo que había visto/leido en internet), pero como no decidíamos si alquilar coche toda la semana o solo unos días, seleccionamos el primero que estaba en una ciudad más grande y nos facilitaba en movimiento (por cierto, en Canarias el transporte público funciona bastante bien, y la web de Titsa te informa de horarios, precios, etc).
Al final decidimos que el coche sería para todos los días, unos 114€ (Lo recogíamos/entregábamos en el aeropuerto Norte, donde aterrizábamos.), con la empresa Orcar que no nos engañaba con el tema gasolina: debíamos dejarlo igual que al cogerlo; tened cuidado con estas cosas, muchas veces rotulan en pequeño 'debes pagar el depósito de gasolina al retirar el vehículo', y te sajan 60€ cuando la gasolina en Canarias por eso de los impuestos es bastante más barata que en la península.
Día 1
De Jaén a Málaga, dejando el coche en un parking alternativo al de larga estancia del aeropuerto: 24€ toda la semana (si lo haces por internet). Se llama expresscarparking.com.
Dejas el coche allí, y te acercan/recogen del aeropuerto al momento.
Llegamos pronto; facturamos y despegamos a nuestra hora, sin problemas. Eso sí, avión pequeñito, tres asientos por fila. Nos sentamos con un estudiante canario-granaino que nos tuvo de palique las 2:30 horas de vuelo, así que tal vez no disfruté del despegue-vistas-aterrizaje todo lo que hubiera querido, pero vamos, al menos entretenidos.
Llegamos, recogida de maletas sin problemas (aunque me consta que alguno pasajeros se quedaron sin maleta, no sé si de nuestro vuelo o de uno paralelo, eso es cierto), y allí mismo retiramos nuestro cochecito: un C3 blanco, nada del otro mundo pero nos proporcionaba la libertad de movimiento que buscábamos. Ah, y nos dieron nuestro primer plano de Tenerife. Luego coleccionariamos bastantes: uno por cada punto de información al que nos acercabamos :D
Ah, y el tiempo: todo nublado y con frío (18º), al menos para mí que venía con un vestidito y acostumbrada a los 38º de Jaén.
( Luego aprenderíamos que el Norte siempre estaba nublado y no subían de 20º y el despejado sur daba suficiente calor para no querer salir del agua).
Una vuelta por un pueblo que nos recomendó en compañero canario de viaje, muy cerca del aeropuerto (El Portezuelo) para comer cosas típicas de aquí, pero al ver la hora (casi las 16 horas en Canarias), decidimos que ya no habría -cocina- y tiramos en busca del apartahotel La Calabera.
Llegamos a Puerto de la Cruz sin muchos problemas, aunque dimos bastantes vueltas hasta llegar al hotel, más que nada porque nos pasamos la calle y no encontrabamos la forma de hacer un cambio de sentido. Atravesamos casi toda la ciudad para hacerlo. Aunque bueno, una cosita, aquí las distancias -largas- son bastante cortas, la verdad.
El apartamento un tanto cutre; bonita entrada pero poco más, porque simpáticos tampoco. Mini cocina sin apenas menaje (dos cucharas, dos cuchilos, dos cucharas, dos copas, una sarten, un cazo, una cafetera de café con filtro..) Sus dos camicas, baño limpio, eso sí, y una pequeñita terraza con vistas al Teide (lo descubrí al tercer día, que no amaneció tan nublado como siempre; la verdad que si no fuera por eso, era difícil no ver el Teide).
En fin, para descansar un poco era suficiente.
Ah, televisión e internet de pago (2€/día cada cosa).
Dejamos las maletas, sacamos algunas cositas y dimos un paseo por la zona: bajamos al paseo de San Telmo, nos acercamos a el Lago Martiánez: piscinas naturales las llaman, vamos, que cercan de agua de mar. Es bonito de ver. Me volví loca con mis primeras fotos y una fuente de agua con luces de colores que habia por allí; poco más. No somos de tomar cubaticas la verdad; pero vamos, en el paseo los relaciones públicas te asaltan invitándote a sus locales.
Hay tiendas de electrónica abiertas hasta muy tarde (ningún chollo de precios..) y restaurantes-terrazas con grupos de música en vivo tipo ranchera-cubana.
Me recordaba a un mini Mallorca (por los relaciones públicas)-Costa de Málaga(Por las tiendas y restaurantes del paseo)-Nerja(Porque había muchos retratistas).
Cuestarrón hacia arriba para llegar a la habitación y dormir un ratico.
P.D: leí en internet que por ese paseo hay heladerías con helado+chocolate caliente muy ricos; aunque vimos heladerías, no encontré que ofertaran eso...
Mi primera impresión de Tenerife no fue muy buena, la verdad. Me sentía cansada, tenía frío, y lo que veía no era muy sorprendente; más bien como una costa turística más de las que tenemos por el Mediterráneo.

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