by ekkare
Dicen que hay cuatro formas de ascender al Teide.
Aquel día era el perfecto para hacer la visita: el más despejado de todos.
Ya que estábamos en el Puerto de la Cruz, el recorrido más factible era subir por La Esperanza.

Notas:
  • En información nos aconsejaron o madrugar mucho, o esperar a que pase la hora de 'entrar a trabajar' 8-9h, para no encontrar atasco en la autovía Norte
  • Ir muy temprano para conseguir teleférico: no lo hicimos y no pudimos subir en él, había dos días de espera.
  • Si quieres realizar el tramo: final del teleférico - cima del Pico Teide, debes pedir un permiso por internet en www.reservasparquesnacionales.es. Te lo pueden gestionar los puntos de información, pero en nuestro caso el cupo andaba lleno desde hace tiempo.
  • Si eres senderista, ve preparado: en el Servicio de Interpretación del Parque ofrecen planos indicando todas las rutas, ademas de algunas guiadas y gratuitas (las guiadas hay que llamar para reservarlas: tlf. del parque 922922371, de L-V 9:00 a 14:00h.

Evidentemente nosotros fuimos tardíos, y aunque me llevé ropa abrigada por la experiencia pasada, reconozco que esta vez y a aquellas horas, el Lorenzo hacía su función y más que frío pasé calor.

Conforme haciendes por La Esperanza nos encontramos numerosos miradores (Montaña Grande, Ortuño, Las Cumbres, La Tarta, etc.) desde los que observabas los pinares en las faldas del Teide, y su enorme cima cada vez más cercana; y si el día, como en nuestro caso, es despejado, también verás la islas vecinas. A mi no sé por qué verlas me fascinaba-asombraba. Siempre intentando averiguar cual es cual...

Conforme asciendes la vegetación desaparece y comienzas a ver lo que llaman -paisaje lunar-. Cuando lo leía en los folletitos no me hacía a la idea, pero ciertamente ese es el adjetivo ideal 'lunar'.
A unos 2400 metros, en Izaña, verás el Observatorio del Teide. Si te desvías un poco para acercarte a él (nosotros lo pillamos cerrado), verás un cartel donde indica las últimas pequeña erupciones.
Que maravilla trabajar en un sitio así..
Llegamos hasta El Portillo donde está el Centro de Visitantes; te darán planos e información del parque. En el exterior hay lagartos que hasta posan para las fotos y casi te persiguen para ver si les das comida.
Más arriba varios miradores donde empiezas a ver un paisaje desértico (Minas de San Juan: montañas de arena blanca), y ya la base del teleférico, en el que como dije, no subimos.
Seguimos y vemos el Parador Nacional y el Centro de visitantes Cañada Blanca, al que ya no nos acercamos.
Justo a 300 metros está el Mirador de Los Roques, el más famoso del parque, desde el que ya sí que disfrutaras de preciosas fotografías y un espacio lunar indescriptible.

Empezamos a casi descender dirección Arona; mientras bordeas el Llano de Ucanca mira a la izquierda para ver un capricho de la naturaleza: una roca llamada El Zapato de la Reina. Tiene la forma exacta de un zapato de tacón. Graciosísimo.
Conduciendo entre una carretera rodeada de lava, nos acercamos a ver lo que llaman Las Narices del Teide (pequeñas erupciones) y el volcán Pico Viejo (el de mayor cráter). No llama excesivamente la atención, pero desde la carretera que te lleva, se tiene unas magníficas vista de todas las islas occidentales: La Gomera, El Hierro y La Palma (ya os he dicho que me encantaban esas vistas).

El descenso fue largo y cansado por carreteras llenas de curvas (para variar). Teníamos hambre, así que no paramos mucho más.
El objetivo era llegar hasta el puerto de Los Cristianos donde, habíamos leído, existe un bar llamado "El Cine" donde se comía muy bien y barato.
Tuvimos la suerte de ir un lunes, precisamente cuando cierran; así que comimos en el de al lado "Abordo", que decían, era del hermano (ver fotos para nombre de calle, precios, comida, etc)

En los Cristianos/Las Américas seguimos buscando embarcaciones para cetáceos y centros de submarinismo.
Tras muchos paseos, y un casi-rico (no tanto como el del 2º día) café cremoso-helado, ya sabíamos lo que íbamos a hacer: en el puerto de Los Cristianos, muy cerca de donde comimos, estaba el centro de buceo municipal (40€ inmersión) y salía una embarcación a las 10:ooh por 15€ que duraba unas 2 horas.
Nos lo apuntamos y al día siguiente ese era ya el plan: cetáceos + submarinismo.
Como hablando con unos y otros, averiguamos que en La Caleta (de Costa Adeje) se veían tortugas gigantes (no es una playa de arena, más bien rocas), nos acercamos a ver si teníamos suerte y haciendo snorkel encontrabamos alguna.
No fue así, aunque estuvimos un buen rato en el agua y disfrutamos de un precioso atardecer.

De vuelta de nuevo por la autopista Sur para no darnos otro chute de curvas.
Largo viaje de 1.30 horas hasta el apartamento. El cuerpo de nuevo estaba agotado!






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