by ekkare
Pues hoy era ya nuestro regreso; a las 15:45 salía nuestro vuelo (hora Canaria). Dos horas de viajes, más la extra por estar en la península.. uff, 19:45 horas.
Pasamos la mañana en Santa Cruz de Tenerife y sus grandes centros comerciales, pero poco compramos.
Devolvimos el coche de alquiler en el aeropuerto sin problemas, por cierto, el tercer día lo cambiamos ya que un intermitente estaba roto (era blanco al principio y luego en alguna foto sale azul, no sé si os habréis dado cuenta, jaja).
Nos lo cambiaron sin el mayor problema.
Comimos allí viendo los aviones (que sajada!) y volando voy, volando vengo. Esta vez sí que disfruté del paisaje: pasar sobre las otras islas, ver el interminable océano, el Estrecho de Gibraltar..
En Málaga (qué calor!) llamamos a la empresa del carparking; nos recogieron, llevaron al coche, pagamos (nos dieron un bono-hotel para una noche gratis si hacias una comida o cena) y en marcha para Jaén. Pero.. tan cerca de Plaza Mayor y no parar? Así que nos acercamos y ya comimos allí.
Ahora sí, para Jaén; llegamos a las 00:00h
Adiós Tenerife, adiós. ¡Espero que hasta pronto!



by ekkare
No sabía si volvería, porque Fran se había mareado en el barco tras la inmersión y no le quedó muy buen cuerpo, pero se levantó animado. ¡¡ Y menos mal !!
Acudimos de nuevo al centro Tenerife Norte de La Playa de las Galletas para la inmersión de las 12:00 horas.
Impresionante, flipante, increible.. uff, yo que sé.
Aquellos chuchos estaban acostumbrados a su comida de las 12:00 horas, así que acudieron todos, pequeños, grandes y gigantes. No veas como me quedé cuando un grandullón de esos apareció a mi lado viniendo por la espalda.
Qué voy a decir; ¡¡ mirad las fotos!!!

Aun flipada, comimos en el parque donde estaba la oficina de información, un bocata.
Hubiera querido más y más, pero como bien nos recordó un compañero de buceo, al día siguiente íbamos de vuelta a casa, y submarinismo + avión mala combinación. Debíamos esperar 24 horas.
La vuelta, por carreteritas elevadas de curvas, nos asustaba. Tras estar a 21 metros bajo el mar, subíamos y subíamos, ¿nuestra cabeza estallaría? jaja.
¡Sobrevivimos!


by Unknown
Como dije en el anterior post, los planes para hoy eran: a las 10:00 embarcación para ver cetáceos, y luego, una o dos inmersiones con la escuela de buceo municipal (40€ persona/inmersión), en Los Cristianos.
Pero, llegábamos tarde.
Ya que no pillaríamos el barco de las 10:00, y como sabíamos salía otro a las 13:30 o así, decidimos acercarnos a Las Galletas, que nos pillaba casi de paso, y me encabezoné en que había leído que allí había buen buceo.
Costó dar con la calle donde se escondían los centros de buceo (buscad la oficina de información, situada en un parque a la izquierda del puerto; los centros están dos calles más adentro), pero una vez visto uno, los otros pululaban alrededor; por lo menos... 5 centros en 30 metros.
Preguntamos en todos, y los precios rondaban entre 25 y 32€ (alquilándolo todo).
Estaban los que casi nunca pillabas abiertos porque ya estaban en el agua, los que apenas si sabían hablar español, y los elegidos por nosotros: Buceo Tenerife (buscadlo en el facebook y flipad con las fotos de Gonzalo).
Los monitores eran andaluces (aunque los dueños son Argentinos -Huesi y Miriam-); estuve escribiéndome con María días antes de partir; y me hacía gracia que fueran de la tierra. Por eso los elegimos.
Como era tarde y la inmersión no sería hasta las 15:30h, preguntamos donde comer y nos recomendaron (Miriam siempre lo recomienda), el restaurante La Marina, justo el primero del mini paseo marítimo, al lado del puerto.
Pedimos cosas fuera de carta que habíamos olisqueado por allí: camarones, sardinas, puntillitas (para nosotros 'chopitos'), las famosas papas, y la sangría que tan bien vendían.
No lo destaco; aunque me hizo ilusión comer camarones (no los chiquitos; mirad las fotos), me recordaba mis viejos tiempos en La Herradura.

En la inmersión íbamos con Gonzalo, uno de los monitores. Sevillano, muy, muy agradable.
Él se encargó de estar con una chica a la que estaban 'bautizando', y nosotros dos, junto con otra chica -muy experta aunque no era monitora-, estuvimos por aquellos azules fondos.
Y la ví, allí estaba mordisquitos (o tortuga gigante)! Detrás nuestra todo el rato para que le dieramos más tripas de pescado. Comilona es la joia.
También jugueteamos con un pequeño chucho (una variedad de raya); vimos morenas, un banco de roncadores impresionante (era gracioso meterse en medio), cangrejos araña; y Gonzalo dijo que ellos vieron un tiburón ángel, aunque lamentablemente nosotros no.
Yo salí flipada, y eso que no sabía lo que iba a ver al día siguiente.... (Pondré todas las fotos -acuáticas- juntas en el siguiente post)


by ekkare
Dicen que hay cuatro formas de ascender al Teide.
Aquel día era el perfecto para hacer la visita: el más despejado de todos.
Ya que estábamos en el Puerto de la Cruz, el recorrido más factible era subir por La Esperanza.

Notas:
  • En información nos aconsejaron o madrugar mucho, o esperar a que pase la hora de 'entrar a trabajar' 8-9h, para no encontrar atasco en la autovía Norte
  • Ir muy temprano para conseguir teleférico: no lo hicimos y no pudimos subir en él, había dos días de espera.
  • Si quieres realizar el tramo: final del teleférico - cima del Pico Teide, debes pedir un permiso por internet en www.reservasparquesnacionales.es. Te lo pueden gestionar los puntos de información, pero en nuestro caso el cupo andaba lleno desde hace tiempo.
  • Si eres senderista, ve preparado: en el Servicio de Interpretación del Parque ofrecen planos indicando todas las rutas, ademas de algunas guiadas y gratuitas (las guiadas hay que llamar para reservarlas: tlf. del parque 922922371, de L-V 9:00 a 14:00h.

Evidentemente nosotros fuimos tardíos, y aunque me llevé ropa abrigada por la experiencia pasada, reconozco que esta vez y a aquellas horas, el Lorenzo hacía su función y más que frío pasé calor.

Conforme haciendes por La Esperanza nos encontramos numerosos miradores (Montaña Grande, Ortuño, Las Cumbres, La Tarta, etc.) desde los que observabas los pinares en las faldas del Teide, y su enorme cima cada vez más cercana; y si el día, como en nuestro caso, es despejado, también verás la islas vecinas. A mi no sé por qué verlas me fascinaba-asombraba. Siempre intentando averiguar cual es cual...

Conforme asciendes la vegetación desaparece y comienzas a ver lo que llaman -paisaje lunar-. Cuando lo leía en los folletitos no me hacía a la idea, pero ciertamente ese es el adjetivo ideal 'lunar'.
A unos 2400 metros, en Izaña, verás el Observatorio del Teide. Si te desvías un poco para acercarte a él (nosotros lo pillamos cerrado), verás un cartel donde indica las últimas pequeña erupciones.
Que maravilla trabajar en un sitio así..
Llegamos hasta El Portillo donde está el Centro de Visitantes; te darán planos e información del parque. En el exterior hay lagartos que hasta posan para las fotos y casi te persiguen para ver si les das comida.
Más arriba varios miradores donde empiezas a ver un paisaje desértico (Minas de San Juan: montañas de arena blanca), y ya la base del teleférico, en el que como dije, no subimos.
Seguimos y vemos el Parador Nacional y el Centro de visitantes Cañada Blanca, al que ya no nos acercamos.
Justo a 300 metros está el Mirador de Los Roques, el más famoso del parque, desde el que ya sí que disfrutaras de preciosas fotografías y un espacio lunar indescriptible.

Empezamos a casi descender dirección Arona; mientras bordeas el Llano de Ucanca mira a la izquierda para ver un capricho de la naturaleza: una roca llamada El Zapato de la Reina. Tiene la forma exacta de un zapato de tacón. Graciosísimo.
Conduciendo entre una carretera rodeada de lava, nos acercamos a ver lo que llaman Las Narices del Teide (pequeñas erupciones) y el volcán Pico Viejo (el de mayor cráter). No llama excesivamente la atención, pero desde la carretera que te lleva, se tiene unas magníficas vista de todas las islas occidentales: La Gomera, El Hierro y La Palma (ya os he dicho que me encantaban esas vistas).

El descenso fue largo y cansado por carreteras llenas de curvas (para variar). Teníamos hambre, así que no paramos mucho más.
El objetivo era llegar hasta el puerto de Los Cristianos donde, habíamos leído, existe un bar llamado "El Cine" donde se comía muy bien y barato.
Tuvimos la suerte de ir un lunes, precisamente cuando cierran; así que comimos en el de al lado "Abordo", que decían, era del hermano (ver fotos para nombre de calle, precios, comida, etc)

En los Cristianos/Las Américas seguimos buscando embarcaciones para cetáceos y centros de submarinismo.
Tras muchos paseos, y un casi-rico (no tanto como el del 2º día) café cremoso-helado, ya sabíamos lo que íbamos a hacer: en el puerto de Los Cristianos, muy cerca de donde comimos, estaba el centro de buceo municipal (40€ inmersión) y salía una embarcación a las 10:ooh por 15€ que duraba unas 2 horas.
Nos lo apuntamos y al día siguiente ese era ya el plan: cetáceos + submarinismo.
Como hablando con unos y otros, averiguamos que en La Caleta (de Costa Adeje) se veían tortugas gigantes (no es una playa de arena, más bien rocas), nos acercamos a ver si teníamos suerte y haciendo snorkel encontrabamos alguna.
No fue así, aunque estuvimos un buen rato en el agua y disfrutamos de un precioso atardecer.

De vuelta de nuevo por la autopista Sur para no darnos otro chute de curvas.
Largo viaje de 1.30 horas hasta el apartamento. El cuerpo de nuevo estaba agotado!






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