Del 17 al 19 de Junio de 2011, se ha celebrado esta popular feria.
Para situaros:
Mi impresión:
Supongo que para la gente del pueblo aquello será un gran evento, pero yo esperaba bastante -más-. Probar cositas hechas con esa deliciosa fruta, tener algún restaurante con un menú de degustación, pero bastante alejado lo que me encontré, tal vez, porque fuimos un domingo y ya casi todo estaba terminado, o tal vez simplemente es solo eso lo que se ofrece.
Hay varios puestos donde ves poquitas cosas a comprar: mermelada y licor en su mayoría.
El estand que más llamaba la atención era el del ayuntamiento porque albergaba los productos premiado: gigantes cerezas de pinta impecable, platos de solomillo con salsa de cereza, postres que te hacía babear.. pero.. ya está, hay estaban expuestos como "productos ganadores", ya se te pueden saltar los ojos que de catarlos, nada. Así que.. solo pillé un vaso de ajoblanco con cerezas en el fondo (es decir, gazpacho blanco con tres cerezas dentro).
En fin, lo que si hay es para comprar cajas de todos los tipos de cerezas que existen, que por otro lado, no estaban demasiado baratas (4€ dos kilos, vamos, como en el mercadona..)
Así que lo que es la feria, poco destaco. Comí mal en uno de los dos bares que había (el que no es "El Moreno", no recuerdo su nombre ya): solomillo a la brasa muy hecho (así que se hacía una bola al tragar), y croquetas de merluza y gambas... que solo tenían harina dentro.
Por otro lado estaba la carpa con barras de feria donde pedir pinchos, panceta, etc. donde también ofrecían un plato de arroz por 2€, ahora, haz una interminable cola que daba la vuelta al parque.
Así que, sorry, pero esa visita como que no la repetiré ni la recomiendo; ahora, lo que viene sí que sí.
Se trata del nacimiento del río San Juán; a 1,2 km de Castillo de Locubín. Zona de baño y recreo que me sorprendió gratamente, muchísimo. Allí tomamos un café (hay un bar-restaurante donde seguro hubiera comido mejor). Y sí, me bañé en sus heladas y cristalinas aguas.
Creo que las fotos lo dirá todo:
Para situaros:
Castillo de Locubín rinde su particular homenaje a uno de los productos más afamados de su huerta: la cereza. Desde hace 26 años, se organizan una serie de actividades gastronómicas, culturales y deportivas en el parque central del municipio.
Entre ellas, destaca la exposición gastronómica de postres, licores y cócteles y platos especiales, en los que el fruto rojo es el ingrediente primordial. También hay un concurso de calidad de cerezas, exposiciones, venta de cerezas y productos locales, animaciones infantiles, ruta turística en autobús, actuaciones musicales, verbenas, degustaciones de la típica “manta castillera” o del “gazpacho con cerezas”, torneos de fútbol, de petanca y tiro al plato.
Mi impresión:
Supongo que para la gente del pueblo aquello será un gran evento, pero yo esperaba bastante -más-. Probar cositas hechas con esa deliciosa fruta, tener algún restaurante con un menú de degustación, pero bastante alejado lo que me encontré, tal vez, porque fuimos un domingo y ya casi todo estaba terminado, o tal vez simplemente es solo eso lo que se ofrece.
Hay varios puestos donde ves poquitas cosas a comprar: mermelada y licor en su mayoría.
El estand que más llamaba la atención era el del ayuntamiento porque albergaba los productos premiado: gigantes cerezas de pinta impecable, platos de solomillo con salsa de cereza, postres que te hacía babear.. pero.. ya está, hay estaban expuestos como "productos ganadores", ya se te pueden saltar los ojos que de catarlos, nada. Así que.. solo pillé un vaso de ajoblanco con cerezas en el fondo (es decir, gazpacho blanco con tres cerezas dentro).
En fin, lo que si hay es para comprar cajas de todos los tipos de cerezas que existen, que por otro lado, no estaban demasiado baratas (4€ dos kilos, vamos, como en el mercadona..)
Así que lo que es la feria, poco destaco. Comí mal en uno de los dos bares que había (el que no es "El Moreno", no recuerdo su nombre ya): solomillo a la brasa muy hecho (así que se hacía una bola al tragar), y croquetas de merluza y gambas... que solo tenían harina dentro.
Por otro lado estaba la carpa con barras de feria donde pedir pinchos, panceta, etc. donde también ofrecían un plato de arroz por 2€, ahora, haz una interminable cola que daba la vuelta al parque.
Así que, sorry, pero esa visita como que no la repetiré ni la recomiendo; ahora, lo que viene sí que sí.
Se trata del nacimiento del río San Juán; a 1,2 km de Castillo de Locubín. Zona de baño y recreo que me sorprendió gratamente, muchísimo. Allí tomamos un café (hay un bar-restaurante donde seguro hubiera comido mejor). Y sí, me bañé en sus heladas y cristalinas aguas.
Creo que las fotos lo dirá todo:
